
Cuando sientas que nadie te ama,
Y que la vida te escupe en la cara,
Recuerda que me tienes a mi,
Para luchar contra todos, para subir,
Recuerda que me tienes a mi, siempre a mi...
Cuando sientas que tu casa estalla,
Y la violencia en tu familia mata,
Recuerda que me tienes a mi,
Para apoyarte en mi hombro para subir,
Recuerda que me tienes a mi, siempre a mi...
Recuerda que detras de las nubes
Hay un cielo claro cargado de luz,
Que siempre contaras conmigo,
Que entre dos es mas facil cargar una cruz,
Recuerda que me tienes a mi, siempre a mi...
Si un dia maldices la hora en que naciste,
O si tu amor se vuelve un imposible,
Recuerda que me tienes a mi,
Para luchar contra todos, para reir,
Recuerda que me tienes a mi, siempre a mi...
Cuando temas a lo que te espera,
Cuando sientas que la muerte llega,
Recuerda que me tienes a mi,
Para apoyarte en mi hombro, para subir,
Recuerda que me tienes a mi, Que iré junto a ti
Recuerda que me tienes a mi, siempre a mi...
Recuerda que me tienes a mi, siempre a mi...
(Recuerda que me tienes a mi....Gloria Trevi)
Escuchando esa canción en el radio con recuerdos de que alguna vez me la dedicaron… como puede ser posible que exista una programa que se llame “los adoloridos de la Z” yo recuerdo que alguna vez me dijeron que habían hablado ahí para dedicarme una canción que hasta ahora no se cual es… creo que me hubiera traumado al saber que mi voz saldría de las bocinas de varios estéreos…
Mi vida desde aquel viernes… la sonrisa no desaparece, a pesar de que personas no gratas siguen molestando por el cel o cualquier medio para “localizarme”… no negare que aminora, si, se hace pequeña pero aun continua y aquí seguirá por mucho más tiempo…
Aunque… ese miedo persiste, si antes lo tenía creo que ahora aumento… y… ¿si llega a existir otra persona que esté cerca de ella? Yo no estoy ahí, al menos no mi cuerpo… ¿si llego a decepcionarla? No soy esa persona perfecta que ella cree… ¿esperabas verme así aquel viernes? No lo sé… ¿soy lo que imaginaste?... ¿te desilusioné?...
Hoy… la escuche mal por el teléfono… llorando, esa maldita impotencia de nuevo, no sé qué paso pero… yo no podía hacer nada! Le jure que nadie le haría daño mientras yo estuviera con ella y… el escucharla así fue… ah! Demonios!!! Impotencia!!! Maldita impotencia!!! No hice nada… no podía sostenerla en mis brazos y decirle frente a frente que estaba ahí…
Ese viernes mientras estaba en casa escribiendo la entrada anterior con esas lagrimas en los ojos me dije que no cambiaría por nada ese bello día… aunque el adjetivo bello no sea el que lo describa mejor pero ahora… se que si lo haría…
Cambiaria todas esas risas, miradas y caricias solo por… estar con ella en esos momentos, en los que se que es necesario un abrazo y una mirada para sentirse al menos un poco mejor, aunque fueran unos cuantos minutos que para mi serian eternos con ella entre mis brazos y haciendo hasta lo imposible por no verla así, no me importaría perder ese viernes con tal de estar ahí…
Es traumante y doloroso escuchar así a la mujer de tu vida… es que… las palabras sobran! Duele!! No quiero que este asi ella, no quiero esa vida para ella! Mi cerebro se seco en cuanto escuche que lloraba, no sabía qué hacer, me sentí inútil… recordé aquella vez que me dijo que ella no lloraba con nadie, que aunque dijera que tenía ganas de hacerlo no lo haría y hoy… lo hizo conmigo!
“las palabras construyen o destruyen” alguna vez me lo dijeron, no recuerdo quien… entiendo que las palabras tengan un valor incalculable… que a veces es necesario decir lo que uno siente aunque el lenguaje corporal lo diga, ¿soy fría?... no me gusta que me digan eso… intento no serlo con las personas que me importan…
Después de ese magnífico día… ¿Cómo no sentirme incompleta?, ¿Cómo no decirle a ella que lo único que me dejo fue este cuerpo?, ¿Cómo volver a sentirme plena cuando no está a mi lado?, ¿Cómo no extrañar su cuerpo, sus besos y caricias?, ¿Cómo no extrañarla aun mas?...
Es necesario vivir para aprender… aunque eso implique dolor en el camino, dolor que cuando es interno es más fuerte, dolor de recordar experiencias y darte cuenta que ha cambiado tu visión hacia esta vida que a veces hace que pongas las rodillas en el suelo con ganas de quedarte ahí… sola… maldiciendo a las personas que te llevaron ahí… pero es cuando lo necedad en mi hace de las suyas y me dice que me levante… que es necesario estar arriba para apreciar de este mundo y de la magia que en el existe…
Mmmm…. En fin! Así es esto… a seguir que si uno se detiene el tiempo no perdona….
Mi vida desde aquel viernes… la sonrisa no desaparece, a pesar de que personas no gratas siguen molestando por el cel o cualquier medio para “localizarme”… no negare que aminora, si, se hace pequeña pero aun continua y aquí seguirá por mucho más tiempo…
Aunque… ese miedo persiste, si antes lo tenía creo que ahora aumento… y… ¿si llega a existir otra persona que esté cerca de ella? Yo no estoy ahí, al menos no mi cuerpo… ¿si llego a decepcionarla? No soy esa persona perfecta que ella cree… ¿esperabas verme así aquel viernes? No lo sé… ¿soy lo que imaginaste?... ¿te desilusioné?...
Hoy… la escuche mal por el teléfono… llorando, esa maldita impotencia de nuevo, no sé qué paso pero… yo no podía hacer nada! Le jure que nadie le haría daño mientras yo estuviera con ella y… el escucharla así fue… ah! Demonios!!! Impotencia!!! Maldita impotencia!!! No hice nada… no podía sostenerla en mis brazos y decirle frente a frente que estaba ahí…
Ese viernes mientras estaba en casa escribiendo la entrada anterior con esas lagrimas en los ojos me dije que no cambiaría por nada ese bello día… aunque el adjetivo bello no sea el que lo describa mejor pero ahora… se que si lo haría…
Cambiaria todas esas risas, miradas y caricias solo por… estar con ella en esos momentos, en los que se que es necesario un abrazo y una mirada para sentirse al menos un poco mejor, aunque fueran unos cuantos minutos que para mi serian eternos con ella entre mis brazos y haciendo hasta lo imposible por no verla así, no me importaría perder ese viernes con tal de estar ahí…
Es traumante y doloroso escuchar así a la mujer de tu vida… es que… las palabras sobran! Duele!! No quiero que este asi ella, no quiero esa vida para ella! Mi cerebro se seco en cuanto escuche que lloraba, no sabía qué hacer, me sentí inútil… recordé aquella vez que me dijo que ella no lloraba con nadie, que aunque dijera que tenía ganas de hacerlo no lo haría y hoy… lo hizo conmigo!
“las palabras construyen o destruyen” alguna vez me lo dijeron, no recuerdo quien… entiendo que las palabras tengan un valor incalculable… que a veces es necesario decir lo que uno siente aunque el lenguaje corporal lo diga, ¿soy fría?... no me gusta que me digan eso… intento no serlo con las personas que me importan…
Después de ese magnífico día… ¿Cómo no sentirme incompleta?, ¿Cómo no decirle a ella que lo único que me dejo fue este cuerpo?, ¿Cómo volver a sentirme plena cuando no está a mi lado?, ¿Cómo no extrañar su cuerpo, sus besos y caricias?, ¿Cómo no extrañarla aun mas?...
Es necesario vivir para aprender… aunque eso implique dolor en el camino, dolor que cuando es interno es más fuerte, dolor de recordar experiencias y darte cuenta que ha cambiado tu visión hacia esta vida que a veces hace que pongas las rodillas en el suelo con ganas de quedarte ahí… sola… maldiciendo a las personas que te llevaron ahí… pero es cuando lo necedad en mi hace de las suyas y me dice que me levante… que es necesario estar arriba para apreciar de este mundo y de la magia que en el existe…
Mmmm…. En fin! Así es esto… a seguir que si uno se detiene el tiempo no perdona….
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