Lo volví a ver… sin buscar la causalidad me hizo recordar lo que paso, a mis 15 años y el con 24… si, el mismo hombre que conocí en ese departamento, con el que soñé y… que vive a 3 estaciones del metro de aquí.
Recuerdos, añoranzas o tal vez la vida que me dice de su forma curiosa que tengo que volver a tomarla por los cuernos y dominarla para mi bien.
No vale la pena me vuelvo a decir una y mil veces más, no tiene caso que engañe a mi mente, me arrepentí, ni siquiera lo toque y me sentí sucia, el temblor llego y mi cuerpo reacciono caminando sin rumbo fijo, tomar un taxi y que me llevase a la explanada de bellas artes.
Que intentaba? Creo que ni yo misma lo sé… tal vez el asegurarme que sigo siendo una mujer que puede volver a sentir un orgasmo gracias a una penetración, quizá el buscar esas caricias que me empiezan a hacer falta, puede ser el no saber hacia quien correr sin la vaga esperanza de que a pocos minutos empezaran con esos tan comunes halagos.
Él sabe como dormirme, sabe como envolverme poco a poco para que sea yo quien pida las cosas que el también quiere, me conoce desde que ni siquiera mi corazón sufría un pequeño raspón de dolor gracias al amor, entiende las palabras que grita mi mirada.
Y… que hice? Si, buscaba placer, buscaba seducirlo de cierta manera, llegar al punto en el que me importa el orgasmo, aquel en el que pierdo el pudor y un simple beso en el cuello me hace gemir como pocas veces, llegar a no sé donde con él.
Resultado: miedo incontrolable, arrepentimiento sin hacer nada, suciedad recorriendo mi cuerpo sin siquiera haber cruzado la mirada, sólo… escribiendo ese texto poniendo la excusa mas infantil que hubiese pensado jamás, correr… lo hice por el aeropuerto esquivando gente con maletas, gritar creo que fue lo único que falto porque las lagrimas rodaban por mis mejillas mientras enfocaba la vista en esa salida.
A pesar de el pánico que se apodero de mi debo agradecer lo sucedido, volví a valorarme… deje de buscar salidas fáciles y comienzo a ver esta vida como lo era antes, con mis pequeñas dosis de felicidad encontradas en lo mas banal de esta tierra.
“no busques lo que no quieres encontrar”… ayer busque, dolió, tal vez hasta llegue a sentirme inferior comparándome pero ahí es cuando llega la siguiente frase… “si te quieres sentir una mierda o el diamante mejor pulido empieza por compararte”… soy yo, siendo lo que sea.
Cuando encontrare ese punto de confianza ciega? Dudo que aparezca pronto pero sin más sé que solo tengo a una persona que jamás me fallara, de la que entiendo razones (por muy absurdas que sean) del porque hace las cosas, comprendo sus sentimientos y cada día me sorprende mas por ser ese caleidoscopio multicolor mostrando cada una de sus fesetas lentamente.
Educación, valores, sinceridad, venganza, bipolaridad (espontanea aclaro!), libertad, cinismo, sarcasmo, humor, tranquilidad, entusiasmo, dolor, felicidad (en pequeñas dosis), humillación, comprensión…
Cosas, sentimientos, emociones y valores que van llegando poco a poco dándome ese impulso de seguir… ya sea con amigos, familia, amor o sola.
[Fue necesario el humillarse de cierta manera para poder renacer]
Recuerdos, añoranzas o tal vez la vida que me dice de su forma curiosa que tengo que volver a tomarla por los cuernos y dominarla para mi bien.
No vale la pena me vuelvo a decir una y mil veces más, no tiene caso que engañe a mi mente, me arrepentí, ni siquiera lo toque y me sentí sucia, el temblor llego y mi cuerpo reacciono caminando sin rumbo fijo, tomar un taxi y que me llevase a la explanada de bellas artes.
Que intentaba? Creo que ni yo misma lo sé… tal vez el asegurarme que sigo siendo una mujer que puede volver a sentir un orgasmo gracias a una penetración, quizá el buscar esas caricias que me empiezan a hacer falta, puede ser el no saber hacia quien correr sin la vaga esperanza de que a pocos minutos empezaran con esos tan comunes halagos.
Él sabe como dormirme, sabe como envolverme poco a poco para que sea yo quien pida las cosas que el también quiere, me conoce desde que ni siquiera mi corazón sufría un pequeño raspón de dolor gracias al amor, entiende las palabras que grita mi mirada.
Y… que hice? Si, buscaba placer, buscaba seducirlo de cierta manera, llegar al punto en el que me importa el orgasmo, aquel en el que pierdo el pudor y un simple beso en el cuello me hace gemir como pocas veces, llegar a no sé donde con él.
Resultado: miedo incontrolable, arrepentimiento sin hacer nada, suciedad recorriendo mi cuerpo sin siquiera haber cruzado la mirada, sólo… escribiendo ese texto poniendo la excusa mas infantil que hubiese pensado jamás, correr… lo hice por el aeropuerto esquivando gente con maletas, gritar creo que fue lo único que falto porque las lagrimas rodaban por mis mejillas mientras enfocaba la vista en esa salida.
A pesar de el pánico que se apodero de mi debo agradecer lo sucedido, volví a valorarme… deje de buscar salidas fáciles y comienzo a ver esta vida como lo era antes, con mis pequeñas dosis de felicidad encontradas en lo mas banal de esta tierra.
“no busques lo que no quieres encontrar”… ayer busque, dolió, tal vez hasta llegue a sentirme inferior comparándome pero ahí es cuando llega la siguiente frase… “si te quieres sentir una mierda o el diamante mejor pulido empieza por compararte”… soy yo, siendo lo que sea.
Cuando encontrare ese punto de confianza ciega? Dudo que aparezca pronto pero sin más sé que solo tengo a una persona que jamás me fallara, de la que entiendo razones (por muy absurdas que sean) del porque hace las cosas, comprendo sus sentimientos y cada día me sorprende mas por ser ese caleidoscopio multicolor mostrando cada una de sus fesetas lentamente.
Educación, valores, sinceridad, venganza, bipolaridad (espontanea aclaro!), libertad, cinismo, sarcasmo, humor, tranquilidad, entusiasmo, dolor, felicidad (en pequeñas dosis), humillación, comprensión…
Cosas, sentimientos, emociones y valores que van llegando poco a poco dándome ese impulso de seguir… ya sea con amigos, familia, amor o sola.
[Fue necesario el humillarse de cierta manera para poder renacer]
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