Y… recurrí a alguien más, si… no quería tener todo esto dentro de mí,
sacarlo diciendo tantas cosas sin miedo al reproche, a que algún día esas
palabras regresaran a mí en forma de venganza, hablar, desahogarme…
El día trascurrió tranquilo entre platicas y planes para esta noche,
con comentarios hacia mi hna diciendo que esta noche iba a salir, que no quería
estar en casa dado que aquí todo es tan común que necesitaba algo más que una
simple cena, un abrazo y corre a tu cuarto junto con la botella a la que
quieres verle final (Si, de nuevo excusas) quería correr… olvidar todo lo que aquí
pasa, el ver a mi hno con casi lagrimas en los ojos por la actitud de mi hna y…
yo… aguantando para no doblarme con él en la cocina.
Lo apoye, le dije que se fuera… que iba a estar mejor fuera de casa,
con sus amigos y en el desmadre que el acostumbraba, que si no se podía que
vinieran por él hasta acá yo le pagaba el taxi para que así no se sintiera
incomodo y… ¿Noemi?, ¿Dónde queda ella?
Ella… pensaba también en irse, en estar a esta hr recostada en el
hombro de su novia y que en estas pocas horas todo lo que sucede en su casa y
mente se esfumara, solo quería correr… olvidar… contener el aliento… refugiarme
en su mirada y… todo, todo valió madre.
Tuve la aprobación, tuve el enojo, las ganas, la ilusión, la
esperanza y… nada.
Una llamada basto para saber que las cosas no iban a funcionar, su
voz del otro lado del teléfono sonriente mientras yo intentaba ocultar mi voz
rota del otro lado (al parecer lo hice bien) no lo niego, me alegra que ella
este así, le da ese pequeño impulso a mi vida, me dice que siga avanzando para
poder escuchar de nuevo esa sonrisa que alguna vez hizo me ensimismara.
Regrese a aquellos brazos que hace 2 años no tocaba, volví a sentir
sus pequeñas manos acariciándome el cabello y el calor cuando esos brazos
rodearon mi anatomía. Me refugie en esa persona, llore de nuevo, saque lo que
tenia dentro… esas palabras que uno expresa cuando el dolor, enojo y sentimentalismo
están al tope y no dejan pensar con claridad.
¿Por qué dice tantas cosas y al momento de actuar parece no mueve ni
un solo dedo?
¿Por qué me dice que anhela otras tantas y cuando esas cosas están seguras
quiere yo haga todo el trabajo?
¿Por qué cuando quiero correr y mi único camino es ella pareciera no
es lo correcto o que no debo estar allí?
¿Por qué el tiempo está en mi contra? O es que simplemente ¿yo estoy
en contra del tiempo?
¿Qué hubiese sido de Noemi si sale, toma un taxi y dice en su casa
que iban a venir por ella?
Quería gritarle en esa última llamada, decirle que no parecía que
ella quisiera yo estuviese allí, que son hermosas las palabras que me dice, que
muero por sus abrazos y caricias pero… que al momento de “cumplir” con algo que
ella deseaba (y que a mí me iba a servir en demasía) pareciera que no lo quería
en vdd.
Iba a dejar a mi familia (con lo mucho que me cuesta eso y más en
estas fechas o celebraciones) me iba a valer el enojo de mi madre, el dejar en
este día a mi hermana sola, el no estar en la sobre mesa con mis padres y
abuelas y… sólo hubo un “te espero” como si tuviese alas y pudiera volar
protegida por el sereno para que no me sucediese nada.
“- Pensé ibas a venir.”
“- Quería hacerlo, pero no sólo quedó en mi”
Si, quizá me ahogue en un vaso de agua, tal vez mi estado anímico es
lo que hace tome las cosas como no lo son o… tal vez recuerde todas aquellas
barreras que he roto, las cosas que he tenido que dejar de lado y volver a
poner en mi mente esa tan vieja y creíble excusa pero… ¿Por qué ahora que es
cuando necesito salir, cuando no quiero estar aquí, cuando ella es la única persona
con la que deseo estar ahora no hubo un “espera… voy por ti”?
Y entonces es cuando mas coincido con esa respuesta “no estés así, a
veces esperamos cosas que no llegan, que las personas aparezcan y te abracen
diciendo que pasara… No está mal esperar cosas… sólo que su ausencia duele… si
quieres llorar hazlo… tu no hiciste nada mal y lo intentaste… no te sientas mal
por eso” “Míralo así… tu diste tu intento… aunque no siempre sea recompensado…
no queda en tu que no se pudiese lograr…” “piensa en eso… realmente hiciste lo
que pudiste… y sabes que habrías hecho lo que fuese por estar a su lado… no
creo que haya quedado completamente en ti”
Esos brazos… Pequeños brazos que logran calmar un poco ese remolino
en mi mente, extremidades que tenía mucho no tocaba y de las cuales intente
deshacerme tan pronto como el sosiego llego a mí por un sentimiento de culpa. ¿Debí
buscar allí? Pues… sea cual sea la respuesta… lo hice.
Y… otro año más, no hubo deseos en eso del ritual de las uvas… solo
fue 1 nombre por cada una de ellas, aunque haya repetido el de ella muchas
veces.
Abandonada…
Desplazada…
Desamparada…
Apartada…
Alejada…
Enamorada…
Enamorada…
Dolida…
Entusiasmada…
Enojada…
Triste…
Anhelando una vida… A su lado.
Así fueron mis primeras horas de este año.
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